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MASTERCARD LOLA F1 TEAM (1997)
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En la rica historia de la Fórmula 1 han habido numerosos fracasos,
pero sin dudas la fugaz historia de la escudería Mastercard Lola
F1 Team seguramente ocupa un lugar en el podio de los proyectos
de menor seriedad emprendidos alguna vez en la máxima categoría
del mundo, sobretodo teniendo en cuenta que este proyecto se gestó
a fines de 1996, es decir en la era de la F1 no amateur, en donde
el profesionalismo y la preparación cuentan al máximo.
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Vincenzo
Sospiri y Ricardo Rosset posan junto al flamante modelo
en la presentación de la escudería en Melbourne
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Resulta difícil
incluir a Lola en esta sección, ya que la escudería participó en
148 competencias y tuvo presencia en la F1 desde el año 1962, cuando
John Surtees y Roy Salvadori debutaban en el Gran Premio de Europa
con un Lola/Climax. Por cierto Surtees hacia debutar al desconocido
Lola con una pole position. Pero en este caso nos vamos a ocupar
del último intento de incursión de la escudería comandada por Eric
Broadley en 1997.
Definitivamente nadie puede negar la capacidad del constructor británico,
pero la falta de seriedad de su último proyecto fue algo nunca antes
visto en la categoría. Todo comenzó a fines de 1996 cuando Broadley
consiguió el patrocinio de Mastercard, una compañía multinacional
de tarjetas de crédito, que le otorgó nada menos que $ 35 millones
de dólares para poner en marcha el proyecto Fórmula 1 1998, ya que
en una primera instancia esa era la idea, desarrollar el vehículo
durante todo 1997 para regresar a la máxima categoría en 1998, sin
embargo Broadley se creyó capaz de construir y debutar en 1997 con
apenas un par de meses por delante...
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Primeros
metros del T97/30 en la pista de Melbourne. Sospiri rápidamente
se decepcionó, en cambio Rosset pedía paciencia
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El flamante modelo
Lola T97/30 sería equipado con el motor Ford Zetec-R V8, un impulsor
que llevó al equipo Sauber, y sobretodo a su piloto Heinz-Harald
Frentzen, ha obtener muy buenos resultados en el año 1995. Si bien
era un motor algo pesado y con dos años de antigüedad, su potencia
y confiabilidad estaban garantizadas.
El T97/30 fue construido y terminado rápidamente en la base de Lola
en Huntington. A pesar de los comentarios sarcásticos del mundillo
de la F1, Broadley era confidente acerca del éxito de Lola en su
regreso a la categoría. "Tenemos la experiencia, la capacidad y
el deseo de tener éxito en F1. Nuestros ingenieros han hecho un
gran trabajo en el túnel de viento que hemos hecho en Cranfield.
Hemos trabajado básicamente en los componentes del aligeramiento
de un F1 con respecto a un IndyCar. Hemos tomado las mejores ideas
de especialistas en el túnel de viento, la aerodinámica, dinámicas
del vehículo y otras cuestiones para producir el mejor coche posible."
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El
equipo dispuso de capital financiero y podría haber
hecho las cosas mucho mejor. También tenía
el apoyo económico de Pennzoil
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Pero Broadley
fue aún más lejos, y pronosticó que podría derrotar al otro equipo
debutante de la F1 esa temporada, Stewart Ford. "Con nuestra experiencia
y respaldo superar al equipo Stewart no debe ser ningún problema."
Además, en respuesta a sugerencias que sus coches lucharían por
superar la regla del 107%, él dijo: "La regla del 107% cuenta con
un margen grande. Si no podemos resolver esto, no deberíamos estar
en la F1...". Cuesta creer como un constructor tan afamado y con
tanto conocimiento del automovilismo de elite como Eric Broadley
podía pecar de tanta soberbia...
Vincenzo Sospiri y Ricardo Rosset fueron los pilotos seleccionados
para conducir los coches. Ambos habían sido compañeros de equipo
en el campeonato 1995 de Fórmula 3000.
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Rosset
dio lo máximo para poder clasificarse, pero su tiempo
estuvo a años luz del realizado por Jacques Villeneuve
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El modelo T97/30
fue lanzado el 20 de febrero, y apenas hubo tiempo suficiente para
un breve shakedown y ninguna prueba antes de que los coches fueran
enviados a Australia para la primera ronda del campeonato 1997.
Si bien el shakedown fue muy breve, rápidamente sus pilotos se dieron
cuenta que el coche era un completo desastre. Aún así le harían
frente a la situación.
La primera sesión de prácticas del Gran Premio de Australia vio
a ambos coches Lola enfrentarse por primera vez y de manera directa
con sus rivales. Ricardo Rosset completó solo 8 vueltas al trazado
callejero, estableciendo un registro 8.670c más lento que la Ferrari
de Michael Schumacher. A Sospiri le fue aún peor, recorrió 10 giros
y su mejor registro fue 10 segundos más lento que el dominador de
la sesión.
El problema
más grave del T97/30 era la falta de agarre al asfalto. La aerodinámica
del vehículo presentaba graves falencias y no podía generar el downforce
necesario. A tal punto el problema era grave que los neumáticos
no cogían la temperatura necesaria y para colmo el coche se arrastraba
en las rectas comprometiendo severamente la velocidad final. En
fin, el coche no servía. Había sido construido y diseñado a las
apuradas, como si de un 'cochecito de rulemán' se tratase.
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Los
dos Lola T97/30 embalados y listos para partir de Australia.
Nunca más volverían a pisar el asfalto de
un autódromo
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En la segunda
sesión de prácticas el resto de los competidores pisó el acelerador
y Vincenzo Sospiri y Ricardo Rosset establecieron registros entre
12 y 15 segundos más lentos que el dominador, el Williams/Renault
de Jacques Villeneuve. En la sesión clasificatoria nada cambió,
Jacques Villeneuve marcó la pole con un tiempo de 1'29.369. Vincenzo
Sospiri empleó 11 vueltas y registró un tiempo de 1'40.972, 11.603
más lento que Villeneuve. Ricardo Rosset empleó 3 vueltas menos
que su compañero y quedó a 12.717 del canadiense. En teoría un coche
Lola de F3000 podía ser igual o más rápido que los propios Lola
de F1...
Lo sueños de Broadley se derrumbaban. La casa matriz de Mastercard
comprendió que el proyecto carecía de total seriedad y que en pocas
palabras habían sido estafados en su voluntad. Sin perder tiempo
le retiraban todo el soporte económico a la escudería. Todo se había
acabado.
Aún así Sospiri y Rosset se enteraban de que su equipo estaba acabado
a través de un periódico en pleno viaje a Brasil, para disputar
en teoría el segundo Gran Premio de la temporada. Otra falta completa
de seriedad para terminar de colocarle la frutilla al postre. En
solo un par de meses Lola había acumulado 6 millones de libras en
deudas. A la F1 no regresaría nunca más.
Fotos: Forix.com, F1i.com
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ESTADISTICAS
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| Nombre |
Mastercard Lola F1 Team
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| Nacionalidad |
Gran Bretaña
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| Propietario |
Eric Broadley
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| Años Activo |
1997
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| Presencias |
1 GP
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| GP Iniciados |
0 GP
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| Mejor resultado |
-
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| Total puntos |
0
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| Pilotos |
Vincenzo Sospiri, Ricardo Rosset
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| Causas del retiro |
Problemas financieros
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EL MONOPLAZA 1997
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| Equipo |
Mastercard Lola F1 Team
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| Coche |
Lola T97/30
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| Motor |
Ford EC 3.0 V8
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| Neumáticos |
Bridgestone
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