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Se corría el Gran Premio de Bélgica de 1968. Era la cuarta prueba de la temporada. Cuando se dio la señal de partida Chris Amon tomó decididamente la punta por delante de Surtees, Ickx, Rindt, Attwood, Brabham, Oliver, Bonier y Bianchi. Bruce no estaba entre los punteros. En la tercera vuelta se registraron variantes. John Surtess a bordo del Honda superaba a Chris Amon con Ferrari, Ickx los seguía de cerca, mas atrás: Hulme, Stewart, Rodríguez, Siffert, Courage y luego nuestro hombre, McLaren quien comenzaba a asomarse.

Amon realizaba increíbles esfuerzos por superar a Surtess hasta que en la octava vuelta abandonaba, el inglés conseguía relajarse seguido de Hulme, Ickx, Courage, Siffert y Bruce que ya se unía al lote de punta.


Bruce McLaren
En la undécima vuelta Surtees rompía un brazo de suspensión dejándole la punta servida al neocelandés Dennis Hulme con Jackie Stewart pegado a sus talones y Bruce que ya había superado a Jackie Ickx. La insistencia de Stewart daría sus frutos, en el giro doce conseguía superar a Hulme mientras que McLaren seguido de Courage y Rodríguez se acercaban peligrosamente a la punta.

Las complicaciones llegaban para Hulme en el giro dieciocho. Su auto pasaba a marcha lenta, con la caída del segundo, Bruce adelantaba otro puesto persiguiendo a Jackie Stewart a quien vuelta tras vuelta le descontaba diferencia, hasta que el escocés inesperadamente se quedaba sin combustible y debía abandonar en la entrada de boxes durante el giro veintisiete.


McLaren consciente de que tenía el triunfo en sus manos se limitó a completar el recorrido con cautela obteniendo una nueva victoria, que con el transcurrir del tiempo dejaría de ser "un triunfo más" para convertirse en la victoria más importante en la trayectoria deportiva de Bruce Leslie McLaren, por ser justamente la última en Fórmula 1.

El prototipo M8D
El 2 de junio de 1970 durante un ensayo privado en el circuito de Goodwood hallaría la muerte al comando del prototipo M8D, con el cual pensaba ganar su tercera copa Can-Am y la cuarta como constructor. Bruce McLaren se convirtió a los 22 años de edad en el ganador más joven de la F1, obtuvo el triunfo en el Gran Premio de Estados Unidos, disputado en Sebring en 1959. En 1960 consiguió su segunda victoria en el Gran Premio de la República Argentina y al fin del mismo logró el título de subcampeón del mundo.

En Mónaco del '69
En 1966 comenzó su tarea como constructor, tarea que no fue nada fácil ya que cosechó innumerables sinsabores a causa de no disponer de un buen motor, en contraposición a lo que ocurría en F1, ganaba su primera copa Can-Am y triunfaba en las 24 Horas de Le Mans con un Ford del equipo oficial. Justamente con esta marca equipó de motores a sus vehículos de F1 en 1968 y es donde realmente sus monoplazas comenzaron a funcionar mejor. Durante esa temporada lograba dos victorias (Brands Hatch y Bélgica) mientras que su coequiper, Dennis Hulme cosechaba tres (Silverstone, Italia y Canadá). Para ese entonces lo que más le importaba era la buena marcha de su propia empresa que tan trabajosamente había levantado. Bruce seguía corriendo más por el desahogo económico que representaba no tener que contratar otro piloto que por auténtico deseo. Ya a principios de 1970 le había confesado a su gran amigo Dennis Hulme sus intenciones de alejarse de las pistas. Lamentablemente la arbitraria marca del destino lo escogió antes de concretar sus deseos.

El vistoso McLaren Ford
Con su muerte el automovilismo perdió a una de sus figuras más representativas, tanto por su capacidad deportiva como por su calidad humana, sin embargo el emblema del Kiwi, una típica ave de Nueva Zelanda, que servía de insignia a sus autos, perduró en el tiempo eternizando la gestión de un hombre que en once años de ininterrumpida labor puso todo de sí, incluso su propia vida en aras del automovilismo.

> Libreto para un drama.