|
|
|
EN TIERRA DEL CHAMPAGNE. GRAN PREMIO DE FRANCIA
DE 1914
|
Esta
es la carrera más vieja del mundo. Los dirigentes del Automóvil
Club de Francia afirman que la prueba es la descendiente directa
de la París-Bordeaux-París de 1895 que fue ganada por un Panhard,
a la velocidad de 24 Km/h. Fueron organizadas 8 carreras de este
tipo y justamente la última fue la calamitosa París-Madrid en 1903,
que debió ser suspendida en Burdeos a causa de la masacre que tuvo
lugar en los primeros tramos.
 |
|
París-Madrid
de 1903
|
A raíz de este
desastre no se organizaron competencias hasta 1906, año en que se
completó un circuito en Le Mans. La nueva carrera fue bautizada
con el nombre "Le Grand Prix", y fue la primera prueba disputada
con ese nombre, cuyo uso se generalizó recién en 1921. De esta manera,
durante todo el periodo previo a la Primera Guerra Mundial, existía
un solo Gran Premio, que era la carrera más importante del calendario
y se corrió en varios lugares: Amiens, Dieppe y Lyon...
 |
|
Dibujo
de época
|
En 1908 los organizadores
decidieron entrar en un periodo de receso atemorizados por la ofensiva
Germana. Tres autos alemanes habían acaparados los primeros lugares
y el orgullo francés no podía tolerar tal ofensa. Nadie estaba dispuesto
a organizar una carrera para que se destacaran los autos alemanes.
Durante cuatro años el Gran Premio desapareció, pero en 1912 volvió
a la vida y en el se hizo presente un equipo de cuatro Peugeot,
cuya primera figura era Georges Boillot. Los
Peugeot eran más pequeños y estilizados que sus rivales, su cilindrada
era de siete litros y medio, mientras que los demás rondaban los
dieciséis litros. Durante la carrera los Peugeot parecían tigres
moviéndose entre elefantes. Dondequiera que corrieran los Peugeot
ganaban y esto llevó a organizar nuevamente un Gran Premio en 1912.
El mismo se desarrolló en Dieppe y se debió rodear el circuito
por una empalizada para contener al público que durante las quince
horas que duró la prueba se apretujó junto a la pista para
alentar a los Peugeot.
 |
|
Alquitrán
en el circuito
|
En esta prueba
el circuito fue tratado con alquitrán para evitar que se levantara
mucha tierra. Esta idea fue beneficiosa para el público,
pero fue una cruz para los pilotos. El ardiente sol del verano derritió
el alquitrán y las ruedas de
los autos comenzaron a lanzarlo contra las caras de los pilotos
de las máquinas que venían detrás. Una vez que la capa de
alquitrán se fundió las ruedas de los autos comenzaron a destrozar
la superficie del camino y a la lluvia de alquitrán siguió una de
piedras y cascotes de tierra. Al promediar la prueba los corredores
tenían las caras ensangrentadas, los neumáticos hechos jirones y
varios autos con radiadores rotos.
A pesar de estas dificultades Georges Boillot ganó la carrera.
Al año siguiente se repitió su triunfo y el Gran Premio se convirtió
en un asunto de estado.
En 1914 los alemanes volvieron para intervenir en el GP. Los franceses
comenzaron a sentirse preocupados. La carrera sería la prueba
de fuego para el equipo Peugeot y su héroe nacional G. Boillot.
La prueba se disputaría en Lyon el 4 de julio de 1914, (observen
por la fecha que la primera guerra mundial era inminente). Los preparativos
del equipo alemán se mantuvieron en total secreto, los curiosos
solo de lejos podían observar como las plateadas Mercedes eran alistadas
por un grupo de mecánicos que se movían con precisión militar. La
tensión aumentaba a medida que se acercaba la hora de la carrera,
los franceses ya pensaban que de nada servirían sus logros anteriores
sino podían batir en su propio terreno a las Mercedes.
 |
|
Línea
de partida
|
El circuito tenía
37 Km. y debía ser recorrido en veinte oportunidades. Finalmente
y ante la ansiedad de los franceses se largó el GP. Durante
las primeras vueltas el Mercedes de Max Sailer tomó la delantera
y con un ritmo frenético comenzó a alejarse, todos pensaban que
semejante esfuerzo haría explotar el motor, amén que las
demás Mercedes mantenían un ritmo cauteloso.
Boillot y el equipo Peugeot también sabían que Sailer conducía demasiado
rápido, pero no podía dejarlo alejar mucho ¿y si el motor no se
rompía?, en
al cuarta vuelta ocurrió lo que todos deseaban, el motor del Mercedes
puntero explotó, Boillot quedó en la delantera y la muchedumbre
comenzó a vociferar de entusiasmo, la tensión se aflojó.
Esto no duró mucho ya que los restantes Mercedes se largaron a la
caza del Peugeot. A pesar de los múltiples ataques, el Peugeot se
mantenía en la punta y las vueltas transcurrían ante la permanente
presión germana.
 |
|
Los
tres Mercedes
|
Al comenzar la
última vuelta el Peugeot comenzó a levantar temperatura dando muestra
de un agotamiento mecánico, en esa época no había altoparlantes
que anunciaran lo que ocurría en el circuito, por consiguiente,
el público no tuvo más remedio que permanecer en silencio
a la espera de la llegada del primero. Las esperanzas de todos los
presentes estaban en manos de Boillot
y su Peugeot, pero las tres máquinas plateadas que quedaban
en carrera le pisaban los talones. Finalmente se divisó una
nube de polvo en el camino. El ganador se acercaba, la muchedumbre
se aprestaba a lanzar el grito de ¡Viva la France!, cuando entre
la nube de polvo se pudieron distinguir las formas del Mercedes
de Lautenschlager, los otros Mercedes le siguieron ¿y Boillot?,
su máquina había sucumbido y se encontraba detenido a pocos
kilómetros de la llegada.
El silencio que siguió al triunfo de Lautenschlager era evidentemente
hostil. Recién cuando arribó el primer coche francés el público
reaccionó con cánticos. Los franceses nunca aceptaron la
derrota con ecuanimidad. Treinta días más tarde comenzaba la primera
guerra mundial.
|
|
|