Una
vez más Rubens Barrichello debió ceder su posición,
a escasos metros del final, para que el Campeón Michael Schumacher
se adjudique el Gran Premio de Austria, en una definición
que los aficionados difícilmente puedan olvidar. La actitud
decidida por la escudería Ferrari rayó en la indignación
total.
El brasileño después de haber sido el más rápido en los entrenamientos,
ganar la clasificación del día sábado, y hoy
día liderar de punta a punta toda la carrera, no dudo
un instante en cederle el puesto a su compañero.
"Me pidieron que le dejara pasar.
Lo hice, aunque hubiera preferido que no me lo pidieran. El
suceso de hoy no afecta a mi determinación. Creo que viene
un buen periodo en mi vida y estoy pilotando mejor que nunca",
dijo Barrichello.
Más haya de la actitud tomada por Ferrari, lo más increíble
llegó a la hora del podio, cuando Schumacher invitó a Barrichello
a subirse al escalón más alto. Una actuación tan falsa,
indigna e impropia de un múltiple campeón del mundo, que terminó
rematando en la conferencia de prensa alegando que el no estaba
de acuerdo con la resolución tomada por Ferrari, olvidando
que quien tenía la última palabra en la recta final
era él. Una actuación patética de ambos conductores de Maranello
que influye negativamente en la imagen de la máxima categoría
del mundo.
"No disfruto con esta victoria.
He disfrutado durante la carrera pero no en los últimos metros.
Ha sido una decisión del equipo. Sólo al final me llamaron
por radio y dijeron a Rubens que me dejara pasar",
mencionó Schumacher.
Los miles de aficionados presentes en el A1-Ring, incluso
los mismos tiffosis, desaprobaron la actitud de Ferrari silbando
y realizando gestos a sus pilotos cuando estos se bajaban.
También fue evidente el gesto de reprobación de Ralf Schumacher,
observando desconcertado como su hermano abrazaba a Barrichello
en el parque cerrado.
Más haya de esta ridícula definición, Ferrari volvió a golpear
duro en Austria demostrando gran contundencia desde el inicio
mismo de la competencia.
Por suerte no se registraron incidentes en la temida primera
curva del circuito. Ambas Ferrari's largaron sólidamente,
mientras que los Williams, en especial el de Montoya, perdían
algo de terreno en los primeros metros de carrera. En la curva
Remus, la segunda del circuito, si se registraron incidentes.
Jacques Villeneuve se pasó de largo golpeando al Arrows de
Heinz-Harald Frentzen. Ambos continuaron, aunque este último
bastante retrasados.
Con solo 10 vueltas de carrera, Barrichello y Schumacher acumulaban
casi 15 segundos de diferencia. Para ese entonces, Enrique
Bernoldi, Pedro de la Rosa y Kimmi Raikkonen ya hacían abandono
de la carrera con diversos problemas mecánicos.
Con el transcurrir de las vueltas, las sospechas de una estrategia
de una sola detención para los pilotos de Williams comenzaron
a acrecentarse, mientras que el colosal ritmo impuesto por
los pilotos de Ferrari sé debía en parte a una estrategia
de dos detenciones. Es por eso que tanto Barrichello como
Schumacher exigieron al máximo la F2002 desde principio a
fin.
La balanza se inclinó decisivamente a favor de Ferrari cuando
el Pace-Car debió ingresar al circuito tras un aparatoso despiste
de Olivier Panis. Tanto Barrichello como Schumacher se detuvieron
simultáneamente ganando preciado terreno, mientras que Ralf
Schumacher y Juan Pablo Montoya prefirieron quedarse en pista.
Minutos después de que la carrera se reinicie, la tragedia
estuvo al borde de apoderarse de la carrera. Nick Heidfeld,
quien marchaba entre los seis primeros con su Sauber, bloqueó
los frenos de su auto en la recta previa a la curva Remus,
llevándose consigo, previo impacto, al Jordan Honda de Takuma
Sato.
"Todo parecía ir bien hasta que
se retiró el coche de seguridad. Coulthard y yo íbamos en
paralelo hacia la horquilla y vi que salía humo tras una fuerte
frenada de Yoong. Quizás pisé demasiado fuerte el pedal del
freno mientras los frenos todavía estaban fríos. Perdí el
control del monoplaza y me fui marcha atrás a la hierba. Doy
las gracias porque Takuma está bien", comentó
Heidfeld.
El japonés fue quien llevó la peor parte. El golpe lateral,
uno de los más temidos por los pilotos, agarró desprevenido
a Sato quien debió recibir asistencia inmediata al costado
de su desecho monoplaza. Por suerte el piloto se encuentra
fuera de peligro. "He hablado con los
médicos y me han dicho que ha sido uno de los mayores milagros
que han visto nunca. Parece que no hay lesiones en este momento,
así que crucemos los dedos para que todo vaya bien",
dijo el director de Jordan, Eddie Jordan.
Tras el susto, la carrera se reinició con Barrichello al frente
seguido de Ralf Schumacher, sin haberse detenido y Michael
Schumacher detrás. Montoya sé mantenía cuarto, mientras que
Coulthard y Villeneuve, en una estrategia de tres detenciones,
completaban los seis.
Los Williams, con menos combustible en sus tanques, comenzaron
a emparejar el ritmo de Ferrari aunque sin llegar a amenazar
el liderazgo de Barrichello. En la vuelta 40 Ralf Schumacher
hizo su detención, mientras que Montoya espero seis vueltas
más. El colombiano empujó lo suficientemente fuerte como para
detenerse en los boxes y volver por delante de su coequiper.
Mientras tanto Barrichello y Schumacher seguían presionando
fuerte ya que aún les restaba una detención. En el giro 60
se detuvo el brasileño, y a la vuelta siguiente lo hizo el
tetracampeón. Ambos retornaron a pista primero y segundo.
A todo esto, desde el fondo Giancarlo Fisichella avanzaba
hasta el quinto puesto con su Jordan Honda, superando al McLaren
de Coulthard, cada vez más deslucido, y al Renault de Jenson
Button. Por su parte Jacques Villeneuve exigía al máximo su
BAR Honda reventando el motor en la última vuelta.
Finalmente cuando todo indicaba que el triunfo era para Rubens
Barrichello, por arte de magia todo cambió y Michael Schumacher
le robó los diez puntos para el Campeonato de pilotos.
Montoya terminó tercero haciendo todo lo que estaba a su alcance,
mientras que Ralf Schumacher arribó cuarto. En total Williams
BMW sumó siete puntos para el Campeonato de constructores.
"El coche de seguridad ha decido
la carrera. Perdí un poco de tiempo al principio por la gran
carga de combustible, pero decidí demorar todo lo posible
el primer repostaje y eso me perjudicó", comentó
el colombiano.
La zona de puntos la completaron un fantástico Giancarlo Fisichella,
que le dio los primeros dos puntos del campeonato a Honda,
y David Coulthard salvando el dudoso honor de la escudería
McLaren.
La próxima cita de la Fórmula 1 será dentro de dos semanas
en las exigentes calles de Montecarlo, el Gran Premio más
esperado por todos los integrantes de la máxima categoría
del automovilismo.
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| Largada del Gran Premio |
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| Ralf sigue sumando puntos |
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| Trompo de Panis en plena recta |
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| Heidfeld tras el impacto con Sato |
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| El alemán llevado en andas |
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| Violento impacto para Sato |
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| Coulthard arribó sexto |
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| Villeneuve al estilo de su padre |
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| Montoya subió al podio |
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| ¿Qué más se
puede decir? |
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