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Fórmula 1
12 de Mayo
Una vez más Rubens Barrichello debió ceder su posición, a escasos metros del final, para que el Campeón Michael Schumacher se adjudique el Gran Premio de Austria, en una definición que los aficionados difícilmente puedan olvidar. La actitud decidida por la escudería Ferrari rayó en la indignación total.
El brasileño después de haber sido el más rápido en los entrenamientos, ganar la clasificación del día sábado, y hoy día liderar de punta a punta toda la carrera, no dudo un instante en cederle el puesto a su compañero.
"Me pidieron que le dejara pasar. Lo hice, aunque hubiera preferido que no me lo pidieran. El suceso de hoy no afecta a mi determinación. Creo que viene un buen periodo en mi vida y estoy pilotando mejor que nunca", dijo Barrichello.
Más haya de la actitud tomada por Ferrari, lo más increíble llegó a la hora del podio, cuando Schumacher invitó a Barrichello a subirse al escalón más alto. Una actuación tan falsa, indigna e impropia de un múltiple campeón del mundo, que terminó rematando en la conferencia de prensa alegando que el no estaba de acuerdo con la resolución tomada por Ferrari, olvidando que quien tenía la última palabra en la recta final era él. Una actuación patética de ambos conductores de Maranello que influye negativamente en la imagen de la máxima categoría del mundo.
"No disfruto con esta victoria. He disfrutado durante la carrera pero no en los últimos metros. Ha sido una decisión del equipo. Sólo al final me llamaron por radio y dijeron a Rubens que me dejara pasar", mencionó Schumacher.
Los miles de aficionados presentes en el A1-Ring, incluso los mismos tiffosis, desaprobaron la actitud de Ferrari silbando y realizando gestos a sus pilotos cuando estos se bajaban. También fue evidente el gesto de reprobación de Ralf Schumacher, observando desconcertado como su hermano abrazaba a Barrichello en el parque cerrado.
Más haya de esta ridícula definición, Ferrari volvió a golpear duro en Austria demostrando gran contundencia desde el inicio mismo de la competencia.
Por suerte no se registraron incidentes en la temida primera curva del circuito. Ambas Ferrari's largaron sólidamente, mientras que los Williams, en especial el de Montoya, perdían algo de terreno en los primeros metros de carrera. En la curva Remus, la segunda del circuito, si se registraron incidentes. Jacques Villeneuve se pasó de largo golpeando al Arrows de Heinz-Harald Frentzen. Ambos continuaron, aunque este último bastante retrasados.
Con solo 10 vueltas de carrera, Barrichello y Schumacher acumulaban casi 15 segundos de diferencia. Para ese entonces, Enrique Bernoldi, Pedro de la Rosa y Kimmi Raikkonen ya hacían abandono de la carrera con diversos problemas mecánicos.
Con el transcurrir de las vueltas, las sospechas de una estrategia de una sola detención para los pilotos de Williams comenzaron a acrecentarse, mientras que el colosal ritmo impuesto por los pilotos de Ferrari sé debía en parte a una estrategia de dos detenciones. Es por eso que tanto Barrichello como Schumacher exigieron al máximo la F2002 desde principio a fin.
La balanza se inclinó decisivamente a favor de Ferrari cuando el Pace-Car debió ingresar al circuito tras un aparatoso despiste de Olivier Panis. Tanto Barrichello como Schumacher se detuvieron simultáneamente ganando preciado terreno, mientras que Ralf Schumacher y Juan Pablo Montoya prefirieron quedarse en pista.
Minutos después de que la carrera se reinicie, la tragedia estuvo al borde de apoderarse de la carrera. Nick Heidfeld, quien marchaba entre los seis primeros con su Sauber, bloqueó los frenos de su auto en la recta previa a la curva Remus, llevándose consigo, previo impacto, al Jordan Honda de Takuma Sato.
"Todo parecía ir bien hasta que se retiró el coche de seguridad. Coulthard y yo íbamos en paralelo hacia la horquilla y vi que salía humo tras una fuerte frenada de Yoong. Quizás pisé demasiado fuerte el pedal del freno mientras los frenos todavía estaban fríos. Perdí el control del monoplaza y me fui marcha atrás a la hierba. Doy las gracias porque Takuma está bien", comentó Heidfeld.
El japonés fue quien llevó la peor parte. El golpe lateral, uno de los más temidos por los pilotos, agarró desprevenido a Sato quien debió recibir asistencia inmediata al costado de su desecho monoplaza. Por suerte el piloto se encuentra fuera de peligro. "He hablado con los médicos y me han dicho que ha sido uno de los mayores milagros que han visto nunca. Parece que no hay lesiones en este momento, así que crucemos los dedos para que todo vaya bien", dijo el director de Jordan, Eddie Jordan.
Tras el susto, la carrera se reinició con Barrichello al frente seguido de Ralf Schumacher, sin haberse detenido y Michael Schumacher detrás. Montoya sé mantenía cuarto, mientras que Coulthard y Villeneuve, en una estrategia de tres detenciones, completaban los seis.
Los Williams, con menos combustible en sus tanques, comenzaron a emparejar el ritmo de Ferrari aunque sin llegar a amenazar el liderazgo de Barrichello. En la vuelta 40 Ralf Schumacher hizo su detención, mientras que Montoya espero seis vueltas más. El colombiano empujó lo suficientemente fuerte como para detenerse en los boxes y volver por delante de su coequiper.
Mientras tanto Barrichello y Schumacher seguían presionando fuerte ya que aún les restaba una detención. En el giro 60 se detuvo el brasileño, y a la vuelta siguiente lo hizo el tetracampeón. Ambos retornaron a pista primero y segundo.
A todo esto, desde el fondo Giancarlo Fisichella avanzaba hasta el quinto puesto con su Jordan Honda, superando al McLaren de Coulthard, cada vez más deslucido, y al Renault de Jenson Button. Por su parte Jacques Villeneuve exigía al máximo su BAR Honda reventando el motor en la última vuelta.
Finalmente cuando todo indicaba que el triunfo era para Rubens Barrichello, por arte de magia todo cambió y Michael Schumacher le robó los diez puntos para el Campeonato de pilotos.
Montoya terminó tercero haciendo todo lo que estaba a su alcance, mientras que Ralf Schumacher arribó cuarto. En total Williams BMW sumó siete puntos para el Campeonato de constructores.
"El coche de seguridad ha decido la carrera. Perdí un poco de tiempo al principio por la gran carga de combustible, pero decidí demorar todo lo posible el primer repostaje y eso me perjudicó", comentó el colombiano.
La zona de puntos la completaron un fantástico Giancarlo Fisichella, que le dio los primeros dos puntos del campeonato a Honda, y David Coulthard salvando el dudoso honor de la escudería McLaren.
La próxima cita de la Fórmula 1 será dentro de dos semanas en las exigentes calles de Montecarlo, el Gran Premio más esperado por todos los integrantes de la máxima categoría del automovilismo.


Largada del Gran Premio
Ralf sigue sumando puntos
Trompo de Panis en plena recta
Heidfeld tras el impacto con Sato
El alemán llevado en andas
Violento impacto para Sato
Coulthard arribó sexto
Villeneuve al estilo de su padre
Montoya subió al podio
¿Qué más se puede decir?

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