Mejor no podía haber sido la despedida de Gil de Ferran de
las pistas americanas. El brasileño de Penske, quien anunció
su retiro definitivo de las pistas hace unos meses, se quedó
con la última carrera del año, la Chevy 500, disputada en
el Texas Motor Speedway, que además consagró al neocelandés
Scott Dixon como campeón 2003 de la serie.
Sin embargo, la fiesta programada de la IRL IndyCar Series
tras la competencia, se vio ensombrecida por el gravísimo
accidente que protagonizó el ex piloto de CART, Kenny Brack,
junto al sudafricano Tomas Scheckter.
Cuando apenas faltaban cinco vueltas para que se completaran
las 200 vueltas programadas, Kenny Brack y Tomas Scheckter
hicieron contacto en las inmediaciones de la última curva
del óvalo de Texas. El auto de Brack se cruzó y levantó vuelo
golpeando una de las columnas que sujetaban al alambrado perimetral
del circuito.
La máquina de Kenny se desintegró por completo. El sueco quedó
sujeto dentro de la cédula de supervivencia tras haber
dado varias vueltas sobre si mismo. Las escalofriantes imágenes
emitidas por la TV no dejaron dudas de la gravedad del accidente.
El más terrible en la historia de la IRL IndyCar Series.
Brack, quien milagrosamente se encontraba alerta y despierto,
fue trasladado al Parkland Memorial Hospital en Dallas. El
director medico de la IRL informó que el estado de Brack es
grave, pero estable y alerta. El piloto sueco sufrió una fuerte
contusión y múltiples fracturas en su cuerpo.
"Todos estamos deseándole lo mejor a
Kenny y a su esposa Anita", decía Steve Dickson, team
manager del equipo Rahal. "Logré hablar
con Kenny en el centro medico y bromeaba sobre el accidente.
Toda la familia del Team Rahal y de IRL estamos rezando para
que se recupere." (Más
información sobre Brack en este enlace)
Sobre su magistral despedida de la categoría, de Ferran explicó:
"Terminar mi carrera deportiva con un
triunfo es lo máximo que hubiese querido", decía Gil
tras descender de su auto. "Me siento
muy agradecido y me ha costado mucho mantener mis emociones
a un lado mientras conducía", terminó diciendo Gil.
El neocelandés Scott Dixon, en su Target Chip Ganassi Racing
Panoz G Force/Toyota/Firestone, arribó segundo consagrándose
campeón de la serie en su primer año en la categoría. "Desde
el arranque supe que tenía un gran auto", comenzó diciendo.
"Es una sensación fantástica quedarse
con el título después de un año tan duro. El equipo Target
hizo un excelente trabajo a lo largo de esta temporada, y
se nota que todos saben muy bien de que se trata ganar campeonatos",
opinaba Dixon.
De los cinco candidatos al título 2003, dos de ellos se eliminaron
en conjunto, mientras que el otro desertó por problemas mecánicos.
Castroneves y Kanaan se rozaron ligeramente en el giro 179
de 200. Como resultado de este contacto, Kanaan debió ingresar
a boxes para cambiar su neumático averiado en el toque. Castroneves
también ingresó a pits perdiendo toda chances de quedarse
con el título.
Por su parte Sam Hornish dominó buena parte de la carrera
hasta que su motor dijo basta en la vuelta 176. El campeón
2001 y 2002 parecía tener el auto más veloz, pero esta vez
la suerte no lo acompañó.
El novato Dan Wheldon arribó tercero consagrándose como rookie
del año. "Ha sido una carrera muy dura
pero estoy satisfecho de conseguir mi primer podio. Estoy
impaciente esperando la nueva temporada."
Claro que Wheldon deberá aguardar hasta el 29 de febrero para
que los bólidos de IRL vuelvan a rugir.
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Scott
Dixon es el campeón
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Dixon quema caucho
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Medido
festejo de De Ferran
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Wheldon es el rookie del año
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