Equipos
Pilotos
Campeonato de pilotos
Campeonato de marcas
C. de constructores
Campeonato de rookies
Calendario
Circuitos
Estadísticas
Técnica
Indy 500
Noticias diarias
Info carrera x carrera
Agenda de eventos
Semáforo
F1 en el recuerdo
Biografías F1
Artículos de opinión
F1: Equipos fugaces
¿Cuánto sabes de F1?
Fotos
Fondos de pantalla
Sonidos
Videos
Screensavers
Unite a nosotros
Notas de lectores
Pedí tu foto
Chat interactivo
Foros de opinión
Libro de visitas
Enlaces recomendados
Staff
Publicite aquí
Prensa
Contáctenos

IRL IndyCar Series
4 de Junio
El campeón de 2003, Scott Dixon, se impuso por segunda vez consecutiva en el Watkins Glen Indy Grand Prix, disputado en el legendario circuito norteamericano enclavado en New York.
Dixon, un verdadero experto en pistas callejeras o permanentes, dominó con mucha solvencia su Panoz Honda sobre una pista que permaneció resbaladiza durante casi todo el transcurso de la prueba. La misma, se puso en marcha con una ligera llovizna, posteriormente la pista se fue secando a mitad de carrera, para volver a humedecerse en los giros finales, con otra persistente llovizna que se hizo presente.
Ante estas condiciones meteorológicas tan adversas, la puesta a punto y estrategia de los diferentes equipos se transformó en un verdadero acertijo. Las visitas a los pits fueron una constante para cambiar neumáticos de piso seco a los de lluvia, y viceversa.
Pero sobre el final, fue Scott Dixon quien sacó mejor provecho de la situación, permaneciendo con neumáticos de piso seco, aún con la pista húmeda. El brasileño Vitor Meira intentó arrebatarle el triunfo sobre el final, pero el control de Dixon fue total y nadie pudo doblegarlo.
Los grandes rivales de Dixon fueron descartándose, ya sea por accidentes, o bien por una mala decisión en los pits. El reciente ganador de Indy 500, Sam Hornish Jr., probablemente disponía del coche más veloz del día, pero un error de estrategia le hizo perder un giro para culminar la prueba 12°. Su coequiper, el paulista Helio Castroneves, quien arrancó en la pole, terminó séptimo.
Sobre el final, se produjo el momento más excitante de la jornada, con los cuatro primeros pilotos corriendo con neumáticos para piso seco. Mientras, Buddy Rice lideraba un grupo con neumáticos para lluvia que trataba en vano de adelantar posiciones. Se vivieron momentos de gran tensión durante esta batalla, pero la mayoría de los pilotos se respetaron mutuamente, y no causaron mayores inconvenientes.
Quien sí causó problemas fue el veterano Eddie Cheever Jr., quien con vueltas menos, sacó de competencia al joven Marco Andretti, quien marchaba cuarto con grandes chances de ganar la prueba. Cheever Jr., un reconocido enemigo de la familia Andretti, cerró violentamente a Marco en plena recta, ocasionándole un fuerte despiste al piloto de 19 años de edad. Eddie solo atinó a decir que no lo había visto...
El brasileño Vitor Meira tuvo una destacada actuación con el coche de Panther Racing, mientras que el australiano Ryan Briscoe, quien regresó a la serie después de su terrible accidente en Chicago el pasado año, ocupó el último escalón del podio, con el modesto coche de Dreyer & Reinbold Racing.
Dixon, próximo a cumplir 26 años, obtuvo su quinto triunfo en la IndyCar Series.
"Estaba un poco preocupado", dijo Dixon, "Todo el mundo estaba hablando por los radios, yo no podía escuchar a nadie. Era muy arriesgado cambiar los neumáticos."
"Fue su decisión" (de Dixon), comentó al respecto el dueño de la escuadra, Chip Ganassi. "Yo no estaba manejando el coche."

Fotos: IndyCar Media, Motorsports Images and Archives

Dixon, con nuevos colores
Patrick y Scheckter
Hornish sin suerte
Marco estaba para ganar