Marco Andretti, de solo 19 años de edad, se convirtió en el
ganador más joven del historial de la serie IndyCar, después
de prevalecer magistralmente en el Indy Grand Prix of Sonoma
disputado en la pista mixta de Infineon Raceway.
Marco, hijo de Michael Andretti y nieto de la leyenda viviente
Mario Andretti, no solo es el ganador más joven de IndyCar,
sino de coches tipo fórmula en los Estados Unidos. El conductor
más joven que había ganado una competencia "open-wheel" antes
de que Andretti lo lograra fue Scott Dixon, a los 20 años,
en la serie CART.
Andretti empezó el fin de semana con el pie derecho, marcando
el segundo mejor tiempo de la clasificación apenas por detrás
del experto en autódromos, Scott Dixon. Pero cuando la mayoría
de los pilotos pararon para reabastecerse de combustible en
la vuelta 51 de un total de 80 a la que estaba pactada la
carrera, Andretti se mantuvo en la pista para tomar el liderato
y luego extendió su combustible por las últimas 30 vueltas
para recibir la bandera a cuadros en la penúltima carrera
de la temporada.
Sobre el final Andretti debió soportar el asedio, no muy comprometido,
de su compañero de escuadra Dario Franchitti, quien culminó
a menos de un segundo del norteamericano.
"No podría sentirme más feliz",
decía el abuelo de Marco, Mario Andretti. "Hoy
fue un día perfecto para el y condujo de manera extraordinaria.
Se merece más que nadie esta victoria", terminó diciendo
Mario entre sonrisas y lágrimas de emoción.
Por su parte Marco señaló que ganar esta carrera fue una emoción
más grande que terminar segundo en las 500 millas de Indianápolis
de este año.
Pero además del triunfo de Andretti, la atención se centró
en la ajustada lucha por el campeonato entre los dos pilotos
de Marlboro Team Penske y de Target Chip Ganassi Racing. Dixon,
quien había arrancado desde la pole, culminó cuarto justo
por delante de Helio Castroneves y de Dan Wheldon. Este resultado
no le sirvió de mucho al neocelandés que ahora ocupa el cuarto
puesto del certamen a 21 unidades de Castroneves. Wheldon
tampoco logró recortar los puntos suficientes con su sexto
puesto de hoy día.
Mientras tanto el dos veces campeón de la serie y principal
rival de Castroneves, Sam Hornish Jr., no tuvo un buen día
terminando noveno a más de 16 segundos de Marco Andretti.
Sabido es que este tipo de trazados no son los preferidos
por Hornish, quien se considera un experto en pistas ovales.
Aún así Helio Castroneves y Sam Hornish definirán el título
en la última carrera de la temporada, a disputarse en Chicago
el próximo 10 de septiembre. Ambos están separados por solo
un punto, este a favor del brasileño. Los dos campeonatos
logrados por Hornish y el mejor desempeño de este en pistas
como la de Chicago, pueden jugar a favor del norteamericano
para conseguir su tercera corona, y la primera junto al equipo
Marlboro Team Penske.
"Ahora vamos a Chicago en donde Sam
está más familiarizado con esta pista. Creo que va a ser una
definición muy interesante y prometo dar todo de mí para lograr
el campeonato", decía Castroneves, quien buscará su
primer título.
Las declaraciones de Helio suenan más a una derrota en camino
que a mantener viva las esperanzas por la corona. Los 18 triunfos
de Hornish en óvalos, incluidos dos en Chicago, seguramente
pesarán en la definición.
Fotos:
IndyCar Media, Motorsports Images and Archives
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Mario y Marco celebrando
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Dario persigue a Marco
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Hornish
apenas arribó 9°
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Dixon
no pudo ganar
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