La
magia de Kurt Busch volvió a aparecer en el Bristol Motor
Speedway para quedarse con su tercer triunfo consecutivo
en esta edición '04 de la Food City 500.
Busch desplazó a Rusty Wallace, quien sin dudas era el hombre
a batir de la jornada, tras haber liderado casi 100 vueltas
en su Dodge Intrepid.
En el giro 382, Jimmy Fennig, jefe de mecánicos de Busch,
le avisó a su piloto que se detuviese para recambiar neumáticos.
Kurt ignoró la orden de su jefe y decidió permanecer en
carrera. Los punteros se detuvieron y Busch ascendió al
primer puesto de la prueba, posición que mantendría hasta
el final.
"Mis neumáticos apenas tenían 20 giros
de uso", decía Busch. "Miré
el retrovisor y vi que algunos pilotos no se detenían, entonces
decidí hacer lo mismo y resistir hasta el final."
Pero Busch no solo tuvo que lidiar con sus neumáticos completamente
desgastados en las ultimas vueltas, sino también con un
motor con 1000 RPM menos producto de una misteriosa falla
que lo aquejó durante toda la prueba.
"Es irreal. El motor funcionó todo
el día con 1000 RPM menos y el comportamiento del auto no
era bueno, pese a todo lo conseguimos", dijo Busch,
quien sin dudas tuvo una enorme cuota de fortuna.
El gran perdedor de la jornada fue Rusty Wallace, quien
no ha ganado ninguna de las 104 últimas carreras que disputó.
Wallace tenía todo a su favor para ganar, pero la estrategia
de Busch lo dejo sin palabras.
"Las últimas banderas amarillas me
perjudicaron totalmente, no había necesidad de ellas",
decía Rusty. "Lo podía haber rebasado
en un par de ocasiones, pero siempre se neutralizaba la
prueba."
En las últimas 35 vueltas se produjeron 3 banderas amarillas.
La última sobrevino en el giro 494 cuando Scott Wimmer y
Dale Jarrett se tocaron. Los comisarios de NASCAR detuvieron
la carrera con bandera roja por 11 minutos, para poder limpiar
los restos de los autos de Jarrett y Wimmer.
La bandera verde flameó con solo 2 vueltas por delante.
Busch con sus neumáticos degradados consiguió escapársele
con facilidad a Wallace cruzando la meta con casi 5 autos
de ventaja.
El Chevrolet de Harvick presionó hasta el final a Wallace,
pero no logró superarlo. Sterling Marlin, Matt Kenseth,
Ken Schrader, y Ryan Newman redondearon los 7 mejores clasificados.
El 5 veces ganador de Bristol, Jeff Gordon, terminó 9º después
de recuperar una vuelta perdida.
Con su 5º posición el campeón Matt Kenseth sigue de líder
en la tabla de pilotos. Matt consiguió arrebatarle el 5º
puesto a Jamie McMurray en la última vuelta. La maniobra
de Kenseth fue ajustada y con roce incluido, pero muy aplaudida
por la multitud.
No así para McMurray, quien tras cruzar la meta se puso
a la par del auto Ford de Kenseth y lo increpó duramente
incluso arrojándole el auto encima.
"Yo no lo toqué ni el a mi. Fue una
maniobra ruda pero sin culpas", dijo el campeón.
Algo similar pero más violento sucedió entre Wimmer, Craven
y Stewart. Los 3 pilotos se tocaron pero Stewart fue más
allá. Esperó a Wimmer durante una bandera amarilla y lo
golpeó desde atrás. NASCAR decidió penalizar a Wimmer y
Stewart restándoles un giro.
Dale Earnhardt Jr., quien lideró 91 giros, quedó fuera de
la contienda tras realizar un pit stop no programado. Junior
arribó 11º cayendo hasta el 3º puesto del campeonato.
Ahora el nuevo escolta de Kenseth es Kurt Busch, ambos compañeros
del Roush Racing.