Dale
Earnhardt Jr. se quedó con el gran premio del día domingo
y quizás el más importante del calendario de NASCAR, al
llevarse las 500 millas de Daytona de manera espectacular
a bordo de su Chevrolet Montecarlo #8.
Junior saltó a la primera posición tras superar al ex campeón
Tony Stewart a 20 vueltas del final. El sobrepaso de Dale
resultó temerario y espectacular, tal como lo hacia su padre
usualmente.
A pesar de su juventud e impaciencia, tras cinco intentos
Dale logró rebasar a Stewart para cruzar la meta ganador
habiendo liderado 59 de las 200 vueltas al superóvalo de
Daytona.
"El estaba sentado junto a mi lado
ayudándome", decía Earnhardt Jr. refiriéndose a su
padre fallecido hace tres años atrás en esta misma pista.
"Estoy seguro que ha disfrutado este
triunfo tanto como yo dondequiera que este."
Las 500 de Daytona, la carrera más importante de los EE.UU.
junto a las 500 millas de Indianápolis, contó con la presencia
del Presidente George Busch quien dio arranque a la mítica
competencia.
"En cierta manera me siento más cerca
de mi padre", decía Junior, "Pero
al mismo tiempo creo que este triunfo es una gran forma
de recordarlo."
Junior rebasó a Stewart por el lado interno de la pista
sin ningún tipo de ayuda por parte de otro piloto. La maniobra
resultó peligrosa teniendo en cuenta la generosa inclinación
de la pista, y además llevada acabo a casi 190 mph, algo
así como 300 km/h.
"No puedo creer que lo haya pasado
sin la succión de ningún otro auto", decía Dale.
"Aún no se que pasó, fue como un truco
de magia…"
Stewart intentó recuperarse tratando de volver a rebasar
a Junior, pero este último sacó a la luz su ingenio y supo
mantener a Tony detrás, y cruzar la meta con casi cuatro
autos de ventaja frente a las 180.000 personas que se dieron
cita en Daytona.
El ex campeón Stewart lideró 97 vueltas, casi la mitad de
la carrera, pero no pudo con Dale. "Creo
que su padre debe sentirse muy orgulloso de el",
arrancó diciendo Tony. "Quería ganar
la carrera, pero nada podía hacerse con ese chico, definitivamente
era su día especial."
Un espectacular accidente ocurrió en el giro 72 cuando el
ganador 2003 de Daytona, Michael Waltrip, perdió el control
de su auto y dio al menos tres tumbos para acabar aterrizando
con el techo de su Chevy. Afortunadamente Waltrip resultó
ileso.
El incidente comenzó cuando el rookie Johnny Sauter perdió
su auto en la curva dos ocasionando un accidente en cadena
que involucró 12 autos. Waltrip al intentar esquivar a Sauter
terminó golpeándose duramente.
Los rescatistas trabajaron durante casi 10 minutos para
poder sacar a Waltrip del destrozado Chevy. Inmediatamente
fue trasladado al centro medico del circuito para una completa
revisada.
El rookie Scott Wimmer, con un Dodge, sorprendió a propios
y extraños al arribar tercero en su primera presentación
en Daytona. Incluso Scott logró liderar la prueba aunque
no consiguió mantener la posición de privilegio.
Wimmer, quien recibió cargos por chocar a un camión de un
equipo cuando conducía alcoholizado con su auto particular
hace un mes atrás, parece haber dejado ese desagradable
incidente atrás, y encontrarse ya totalmente recuperado.
El autor de la pole, Greg Biffle, debió arrancar la carrera
desde el puesto 43 tras cambiar el motor de su Ford el día
sábado. De esa forma Junior arrancó la carrera desde la
pole. Pese a todos los problemas, Biffle alcanzó el 12º
puesto.
El campeón 2003 de la serie, Matt Kenseth, arribó 9º en
discreta pero efectiva actuación.
Tras las celebraciones en el círculo de la victoria, Dale
Earnhardt Jr. recibió el llamado del Presidente Busch. "Fue
la carrera más excitante de mi vida", le dijo Junior
al presidente. "Gracias por el llamado,
no fue tan difícil hacerlo…", terminó diciéndole
Junior, digno heredero de su padre, quien seguramente aún
estará sonriendo en el cielo de los mas grandes campeones
del deporte motor mundial.