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ARGENTINA VS. BRASIL, LA HISTORIA SE TRASLADA
A LA F1
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En
la última década pasada, las participaciones argentinas en la F1
resultaron ser efímeras, mientras que los embajadores del Brasil
fueron acompañados por un poco más de suerte.
¿A qué se deben las causas?, Lo cierto es que existen tanto factores
externos como internos que rodean y forman parte de este contexto.
TRES HISTORIAS ARGENTINAS, TRES ILUSIONES
NORBERTO FONTANA
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Fontana
durante su paso por F1
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Sin lugar a dudas,
debido a su excelente trayectoria en Fórmulas Europeas menores a
la F1, en donde superó nada más y nada menos que al menor de los
Schumacher, Ralf, era el piloto argentino con mejor proyección en
la máxima categoría.
Pero la suerte nunca estuvo de su lado. Primero por el lado de los
sponsors, ya que si hubiese tenido un mayor apoyo económico, hoy
podría haber sido él quien que se encuentre acompañando a Juan Pablo
Montoya en Williams BMW. Segundo, porque tuvo que ponerse los guantes
(1997) sin haber probado lo suficiente y en plena competencia. Y
tercero, porque se subió a uno de los Sauber menos competitivos
de los últimos años, recordemos de que, contrariamente a esto, fue
el mismo Peter Sauber quien dijo que Fontana era demasiado lento
para la F1...
ESTEBAN TUERO
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Tuero
se fue sin razones de la F1
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Si bien no tenía
similar trayectoria en cuanto a triunfos al igual que Fontana, pero
Esteban sí contaba con un mejor aval financiero, sumado a esto de
que se encontraba debajo del ala de Giancarlo Minardi.
Su participación en 1998 fue aceptable, ya que en varias oportunidades
superó al japonés Shinji Nakano y se mostró hábil en la pista. Lamentablemente,
por razones que nunca fueron precisadas por él mismo (quizás problemas
personales), se alejó de una competición en donde varios pilotos
hubieran dado muchas cosas por ocupar su lugar.
GASTON MAZZACANE
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Mazzacane,
despedido de Prost
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El último de
la camada en F1 y otro de los protegidos por Minardi. Además, contaba
con el respaldo de la ACTC de la Argentina en donde su padre era
el presidente.
Su paso en el 2000 fue parecido al de Tuero, sin embargo, al año
siguiente, cuando tuvo la oportunidad de pilotar un auto de una
escudería superior (aunque en ese año no tanto), no pudo demostrar
el potencial que se esperaba de él, en donde el interminable francés
Jean Alesi lo superó en cada circuito en el que participaron. ¿Falta
de velocidad?, ¿Ausencia de apoyo del equipo?, Es otra de las incógnitas
que rodearon a un piloto más de nacionalidad argentina.
LOS CASOS BRASILEÑOS
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Massa
impresionó de entrada
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No cabe la menor
duda de que el principal soporte de los corredores de Brasil es
el sustento económico, si bien la situación financiera, económica,
social y política de Brasil no se encuentra muy lejos de la Argentina,
al mismo tiempo todavía se halla a años luz de sufrir lo que viven
los argentinos. Por todo esto, los pilotos brasileños suelen tener
respaldo de empresas, especialmente petroleras (Petrobras), o en
el caso de Diniz, un padre multimillonario.
Lo cierto es que, aunque hayan sido pocos los que han sobresalido
en la década anterior y en ésta que comienza, como los casos de
Senna, y en menor medida Barrichello y Massa en la actualidad, la
gran mayoría de los corredores tiene en quien apoyarse económicamente.
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Diniz,
millonario pero veloz
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Aunque ya ha
quedado demostrado que esto no puede servir de nada si no va acompañado
de un poco de talento, cítense a Roberto Moreno, Christian Fittipaldi,
al principio de los noventa y a Burti, Zonta, o Bernoldi en esta
época más reciente. Si los pilotos argentinos tuvieran un aval financiero
parecido, otra podría ser la historia. Sin embargo, una nueva esperanza
llega al automovilismo argentino, José María "Pechito" López, flamante
ganador del Campeonato de Fórmula Renault Italiana, se encuentra
apadrinado por Giancarlo Minardi, y ha firmado un contrato con Renault
por los próximos tres años. Si él puede demostrar el mismo talento
en categorías superiores, podría llegar a tener la entrada a la
F1 más próxima de lo que todos esperamos.
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