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La última camada de las superestrellas de la F1 parece llegar a su fin. Luego de el retiro del profesor Alain Prost en 1993 y la muerte de Ayrton Senna el posterior año, Michael Schumacher tomó las riendas convirtiéndose en el nuevo y más exitoso monarca de la categoría desde el reinado de Juan Manuel Fangio. Sin embargo, a partir de este año, y debido principalmente a los cambios efectuados en el reglamento, se está dando paso a una nueva camada de futuras promesas que, a pesar de que algunos no se encuentren en equipos de punta, tienen la oportunidad de poder demostrar el porqué se los considera como tales.
El hijo del legendario Gilles inició su quinta temporada con BAR
En primer lugar vamos a mencionar a alguien que tuvo la oportunidad neta de obtener un campeonato mundial pero que en los últimos tiempos la fortuna le ha dado la espalda de una forma frustrante. Nos referimos al canadiense Jacques Villeneuve. Con un título de la IndyCar bajo sus brazos, irrumpió en el mundo de la F1 en 1996 con la imagen de un potencial campeón mundial y una rebeldía desafiante frente de las verdades establecidas (llámese Max Mosley, Bernie Ecclestone, etc)
Sin lugar a dudas que lo demostró. En su segundo año en la categoría dio muestras de su talento natural y velocidad al mando de uno de los mejores autos de la década, el Williams Renault, superando nada menos que al bicampeón mundial Michael Schumacher.
Villeneuve ganó 11 carreras y un campeonato del mundo (1997)
Sin embargo, al año siguiente no dispuso de una máquina competitiva y decidió llevar sus pergaminos a la nueva British American Racing junto con su amigo y representante Craig Pollock. Todo pintaba de maravillas, un equipo montado a su alrededor y muchos millones. Lástima, el campeonato resultó desastroso para todos en el equipo sin conseguir al menos un punto. Sólo se podía mejorar, especialmente con la llegada de los motores Honda oficiales. Pero en estos años finales la escudería nunca pudo construir un chasis equilibrado y rápido, y tampoco obtener un motor tan fuerte como los que Honda solía hacer en la época de Senna y Prost. Incluso se vieron superados por Jordan, que utilizaba motores similares. Este año se muestran las cosas distintas para la escuadra que comanda David Richards, parece ser que se han superado las falencias anteriores y todo ya comienza a tener un orden. Ahora la oportunidad es del propio Jacques.
Montoya sigue penando con el pobre rendimiento de su Williams
Otro de los pilotos que se suele comparar con Villeneuve es Juan Pablo Montoya. También salió con un título de las pistas estadounidenses de CART, contando además con otro campeonato en la Fórmula 3000. Y además llegó al mismo equipo del canadiense, Williams. No tardó en poder mostrar todo lo que prometía e incluso eclipsando al menor de los Schumacher. Tiene carisma, un gran talento, pero no la maquinaria adecuada para lograr esa madurez que necesita como piloto para ser el mejor. BMW es, por excelencia, el más potente del parque, pero también es evidente de que la dupla Head-Fisher, a pesar de ser fuerte, no tiene la misma dimensión que el dúo Head-Newey del pasado.
No es que el chasis no sea competitivo, pero le falta ese toque final de regularidad que ya poseen Ferrari y McLaren. Y como ya se dijo anteriormente, ninguno de estos dos últimos equipos ha mostrado su verdadera arma del 2003. De todas formas, gracias a poder desarrollar el auto en la semana y a los cambios reglamentarios, es probable de que en el comienzo de la etapa europea Juan Pablo logre tener los elementos necesarios para luchar por el título.
Fisichella, un incansable luchador de la máxima categoría
Mezclado en este tándem, nombramos también al reciente ganador del GP de Brasil, Giancarlo Fisichella. Un dato que le demuestra ser tan talentoso y veloz es que, junto con Michael Schumacher, son los únicos dos pilotos de la actualidad que han superado siempre a sus compañeros de equipo. El alemán humilló, prácticamente, a Barrichello, Irvine, Herbert, Verstappen, Letho, Patrese, Brundle, De Cesaris y Nelson Piquet. Fisico, hizo lo propio con Lamy, Ralf Schumacher, Wurz, Button, Sato y actualmente Firman.
Fisico corriendo con el mediocre Benetton Renault de 2001
Sin embargo, como todos los que conocen de F1, nunca dispuso de un auto ganador. Esta bien, manejó un Benetton con motores Renault oficiales, pero también es cierto de que en ese momento, la escudería que por ese entonces dirigía un prometedor Richards, se encontraba en una etapa de recambio luego de haberse alejado de ellos el quíntuple campeón mundial y sus "compinches", Ross Brawn y Rori Byrne. Luego le continuaron una etapa de desaciertos en el mando de la conducción, lo que llevó al equipo a contar con chasis y motores pobres hasta que, cuando parecía de que con Renault todo iba a mejorar, Flavio Briatore le propuso a Fisichella un contrato no acorde a sus capacidades y el italiano terminó por recalar nuevamente el team que le dio fama, Jordan Grand Prix.
El año pasado era muy prometedor para todos, pero el inestable chasis y la falta de potencia del Honda RA002E, lanzó todas las expectativas de Fisico por los caños. Para esta temporada, el equipo cuenta con un chasis más prometedor.
No cabrían dudas de que si el italiano hubiera pilotado un Williams en 1996 y 1997, o un McLaren entre 1998 y 1999, sería tan campeón como Hill, Villeneuve o Hakkinen.
Raikkonen llegó como el sucesor de Hakkinen en McLaren
Es finlandés, pero no es el Mika de McLaren, aunque también conduce en la misma escuadra. Kimi Raikkonen es uno de los que amenazan a la vieja guardia, los Schumacher, y a la nueva ya establecida, los Montoya, Villeneuve o Fisichella. Sin tener prácticamente experiencia con autos de potencia alta, ancló en Sauber compitiendo casi al mismo nivel que Heidfeld, otro piloto con gran talento, pero que ya tenía un año de experiencia a sus espaldas. Rápidamente, McLaren se lo arrebató a Ferrari, y desde el principio del torneo hasta el final del 2002, superó al veterano Coulthard en varias oportunidades. Este año, además de haber ganado un GP, forma parte del renacimiento de la escudería de Ron Dennis, teniendo de esta forma chances verdaderas de ser campeón del mundo.
Fernando Alonso es una de las jovenes promesas de Renault
El español Fernando Alonso es otro que sigue sus pasos, en su primer temporada demostró destellos de sus habilidades naturales y luego de pasar un año como probador de Renault, ahora el único equipo francés luego de la desaparición de Prost GP, le da la oportunidad de llegar su primera pole y podio para confirmar de lo que es capaz de hacer. Habrá que ver que pasa cuando Renault utilice los nuevos impulsores con 50 CV de más.
Trulli no pudo ganar en su paso por el equipo Jordan Honda
Por último, también es importante nombrar a Nick Heidfeld y a Jarno Trulli, otros dos grandes pilotos que hasta el momento no tuvieron las máquinas adecuadas para triunfar. El alemán demostró estar a la misma altura de Jean Alesi, nada menos que en su debut en Fórmula 1, y superó luego al mencionado Raikkonen y a Felipe Massa en sus dos años como conductor de Sauber. Para esta vez, cuenta con un auto fiable y un motor sencillamente magnifico como para poder llegar al podio. Algo que también se le presenta a Trulli con Renault, por primera vez desde que llegó a la máxima categoría. Si bien transitó por equipos que prometían demasiado, como Prost y Jordan, pero al todo resultar ser una nueva decepción cada año, Jarno, como le sucede a Montoya, al no poder conducir un auto ganador, se ve imposibilitado de poder obtener esa maduración que se necesita para ser también un gran corredor.
Schumi siempre está, y espera ganar su sexto título del mundo
Pero ojo, que nadie de por desaparecido a Michael, que a pesar de esta "pequeña" mala racha, continúa siendo el piloto con mayor talento y capacidad del momento, como así también sigue poseyendo en sus manos al mejor auto de la historia de la Fórmula 1.
Dentro de una semana, con el inicio del GP de Imola, en San Marino, comienza realmente el verdadero campeonato y todas las escuderías podrán sacar a la luz su verdadero potencial.