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Montoya, la revelación
Ahora es fácil y hasta repetitivo hablar bien de él, pero hace apenas unos meses muchos pedían su salida de Williams-BMW, alegando discrepancias con sus jefes además de bajo rendimiento. Fue a mitad de temporada, cuando una importante legión de cronistas - en especial aquellos que comparten su mismo idioma - se regocijaban de los errores cometidos por Juan Pablo Montoya en Mónaco y Canadá. Sin embargo, fiel a su costumbre, al chico de Bogotá no le preocupaba en lo más mínimo lo que dijeran los "conocedores"; seguro de sí mismo y a la espera de que la suerte, aquella a la que todos invocan en las buenas y en las malas, no se ensañara con él.
Mano a mano con Schumacher
En apenas su tercera carrera en F1 estuvo a punto de barrer con todas las estadísticas cuando dominaba con insolente autoridad el Gran Premio de Brasil, pero el holandés Jos "Bestiappen" se encargó de borrar un sueño que había comenzado con la que, posteriormente, sería considerada la maniobra del año ante el intocable Michael Schumacher. Su cierre de temporada fue impresionante, con tres pole positions, una victoria en la catedral de Monza, Italia, un espectacular segundo lugar en Suzuka, Japón, dejando que su coequipero Ralf Schumacher estallara en una crisis de impotencia.
En Europa y en Estados Unidos, las revistas de mayor prestigio tienen su columna: Autosport (Inglaterra), Autosprint (Italia) y Racer (Estados Unidos), síntoma inequívoco del interés que causan sus comentarios, y es que Juan Pablo no tiene nada de político ni pretende serlo. Dice lo que piensa y eso resulta tan antipático como simplemente encantador en un ambiente monótono, donde se aseguraba que adelantar era imposible (y vaya si se encargó de demostrar lo contrario), y donde tanto vencedores como vencidos, vale decir Michael Schumacher y Mika Hakkinnen, intercambiaban elogios como los mejores amigos. Pero la F1 y el automovilismo requiere mucho más que chicos con talento de buena imagen e intachable comportamiento.
El arribo a F1 de Juancho Montoya era esperado: con ansiedad por sus fanáticos, escepticismo los más, precedido de una bien ganada fama en las pistas de los Estados Unidos. Y cumplió su cometido, convirtiéndose de entrada en el anti-Schumacher (versión duplicada) por excelencia.
Como siempre al límite
Es, el Nelson Piquet moderno, antipático para sus colegas, pero inmensamente efectivo, lo que agrava la situación. Sin embargo, Montoya tiene un solo modelo, y no es otro que Ayrton Senna, el mito que todavía vive con fuerza en todos los corazones del mundo del motor. ¿Será capaz Juan Pablo de capturar la ilusión de aquellos que siguieron al brasileño y repetir y emular sus hazañas? Es todavía pronto para asegurarlo, pero de una cosa no hay dudas, es, una vez más, el mejor corredor latinoamericano, una distinción a la que está abonado desde hace un buen tiempo (y van cuatro temporadas de manera consecutiva) y en el 2002 ya hay quien asegura que el más grande, Juan Manuel Fangio, va a tener en el colombiano a su mejor aliado en la defensa de mantenerse como el único pentacampeón de F1.

BRASILEÑOS A LA ZAGA

De Ferran campeón de CART
La fábrica de talentos emergidos del coloso del sur va encabezada por el doble monarca de la serie Cart de los Estados Unidos, Gil de Ferrán, piloto que sobre una máquina de Roger Penske obtuvo tres primeros lugares y se confirmó como el más regular y efectivo, mientras su coequipero Helio Castro-Neves se llevó la joya más preciada, las 500 Millas de Indianápolis. Ahora ambos se concentrarán en los óvalos del torneo IRL (Indy Racing League), certamen en el que de no mediar sorpresas, deben prolongar su hegemonía.
El también brasileño Rubens Barrichello merece la cuarta valoración por su regular temporada sobre la segunda máquina del equipo Ferrari, con la que luchó por el subcampeonato, aunque su jefe de filas y campeón casi le duplicó en puntos. Si bien fueron pocas las veces en las que Rubinho peleó la vanguardia, su presencia en la casa de Maranello es muy apreciada por todos los técnicos y en especial por el propio Michael Schumacher.
Pozzo brilló en el grupo N
El joven rallista argentino Gabriel Pozzo, flamante Campeón del Mundo de Rally en la clase N, completa el grupo de los cinco mejores del año. Pozzo hereda el cetro que durante cuatro temporadas perteneció al uruguayo Gustavo Trelles, tercero en la edición 2001. Es el primer título mundial de automovilismo para un corredor argentino desde que lo hiciera Juan Manuel Fangio en 1957. En esta modalidad también destacó el peruano Ramón Ferreyros, escolta en el Rally RAC de Inglaterra, a poco menos de dos segundos de la victoria en el mismo grupo N que Pozzo.
El talento de Pizzonia
De vuelta con los brasileños, Christiano Da Matta conquistó un par de triunfos en la serie CART en la apertura y clausura de la serie, además de quedarse con un cheque de un millón de dólares en Fontana. En Europa, el joven Antonio Pizzonia, señalado por los especialistas como uno de los talentos más interesantes de los últimos tiempos, batalló en
la Fórmula 3000 FIA en la que finalizó sexto detrás de su compatriota Ricardo Sperafico, ambos con una victoria, pero Pizzonia cerró la campaña con un contrato como piloto de pruebas en Williams-BMW, lo que le concede, a nuestro juicio, el séptimo peldaño en el ranking latinoamericano delante de uno de los mellizos Sperafico.
Massa ahora correrá con Sauber
Otro paulista, Felipe Massa, se adjudicó la corona de la F.3000 europea, pero lo más destacado fue su pase directo a la Fórmulo Uno con una butaca garantizada en el 2002 en el equipo Sauber, colocándose en el noveno puesto, además de constituirse en la verdadera sorpresa del 2001.
La décima plaza es para el incombustible venezolano Johnny Cecotto, ex campeón mundial de motociclismo y ex corredor de Fórmula Uno, quien tras dos temporadas ausente de las pistas, retornó en grande para llevarse la corona de
La vigencia de Cecotto
la recién creada V8Star alemana, en la cual participan máquinas de turismo de producción especial con motores de 450 caballos de fuerza, además de lograr la victoria en Monza, Italia, en la apertura del mundial FIA GT de la clase N. Las cinco conquistas obtenidas por Cecotto, le colocan como el latinoamericano con mayor número de triunfos internacionales en el 2001, de acuerdo a la estadística publicada en la página web www.racer.damon.nl/6thgear.

MUCHOS ASPIRANTES, RESULTADOS CON ALTIBAJOS

El fracaso de Mazzacane
En la Fórmula Uno, los brasileños Enrique Bernoldi, Tarso Marques y Luciano Burti, además del argentino Gastón Mazzacane, poco pudieron hacer con los autos que condujeron (independientemente del real valor de alguno de ellos), pero entre la mediocridad, Burti debe darle gracias a las soberbias medidas de seguridad de los monoplazas modernos, lo cual evitó una desgracia segura en Spa, aunque seguramente ese accidente haya puesto fin a su trayectoria en la máxima categoría.
Otra vez en Norteamérica, no hubo suerte en el primer intento del mexicano Adrián Fernández como dueño y piloto de su propio equipo en la serie Cart, lo mismo que su compatriota Michel Jourdain Jr., en otra campaña incolora en un carro que tampoco lo acompaña. La invasión brasileña en este certamen la completaron Tony Kanaan, el veterano Roberto Moreno, Christian Fittipaldi, Max Wilson, Mauricio Gugelmin y el novato Bruno Junqueira, quien al menos consiguió una victoria en la difícil misión de sustituir a Juan Pablo Montoya en la escuadra de Chip Ganassi.
Buen trabajo de Eliseo en IRL
En IRL, el chileno Eliseo Salazar fue un constante animador. El de volante de Santiago, a despecho de sus 45 años, sigue en la brecha y completó otra temporada entre los cinco primeros de la Indy Racing League, conduciendo una máquina del legendario AJ Foyt, mientras el brasileño Felipe Giaffone se ubicó sexto en la misma serie en la que compitió el paulista Ayrton Dare. El brasileño Hoover Orsi se consagró en la Fórmula Atlantic de los Estados Unidos, siendo el primer latino en obtener el trofeo, torneo en el que también brilló el argentino Martín Basso y ahora ambos preparan maletas para dar el salto a la serie Cart.
Dominguez correrá en CART
En el torneo Indy Lights, los mexicanos fueron protagonistas, gracias al cuarto lugar de Mario Dominguez, mientras Luis Díaz, Rudy Junco Y Rolando Quintanilla completaron el grupo de los diez mejores. De los pocos aztecas en suelo europeo, Roberto y Ricardo González lucharon por el título en la categoría de promoción Fórmula Chrysler, con Roberto como subcampeón y Ricardo cuarto.
Venciendo la natural incredulidad acerca de su condición como mujer, la venezolana Milka Duno supo dominar el poderoso Reynard Judd 675 de la serie American Le Mans y logró, junto a sus compañeros de equipo, cuatro victorias en las pruebas de larga duración, apoderándose del segundo lugar en la tabla de conductores, nada mal para alguien que apenas cuatro años atrás nunca había pisado un autódromo.
Milka también
Excelente labor de Milka Duno
fue el único latinoamericano en tomar la salida en las 24 Horas de Le Mans, sin olvidar que corrió en la competitiva Euro Open Telefónica Nissan, apoderándose de un punto, torneo en el que el argentino Leandro Iglesias culminó duodécimo, con sus paisanos Mariano Acebal, Nicolás Filiberti y Brian Smith como ocasionales compañeros de escuadra.
Los brasileños sumaron un segundo título en las pistas del viejo continente gracias al talentoso Augusto Farfus, titular en la Fórmula Renault Europea, uno de los primeros escalones del automovilismo profesional, con su compatriota Fabio Carbone en la sexta casilla. Argentina también tuvo una importante presencia con varios prospectos como los jóvenes Esteban Guerrieri, José María López y la encantadora Ianinna Zanazzi.